Burofax por impago de alquiler: precio, modelo y cuándo enviarlo

El burofax por impago de alquiler es el requerimiento formal y fehaciente con el que el arrendador reclama al inquilino las rentas debidas, deja prueba de la fecha y del contenido y, si se envía con antelación suficiente a la demanda, impide que el inquilino paralice después el desahucio pagando lo adeudado. Aquí verás su precio, un modelo de texto y qué ocurre después.

Un inquilino que no paga no es un okupa

Un inquilino con contrato que deja de pagar la renta no comete un delito de ocupación. La usurpación (art. 245 del Código Penal) y el allanamiento de morada (art. 202) se refieren a quien entra u ocupa un inmueble ajeno sin ningún título ni consentimiento. Tu inquilino, en cambio, entró legítimamente con un contrato de arrendamiento.

Por eso el impago no se resuelve por la vía penal ni recurriendo a empresas de desokupación, sino a través de la vía civil del desahucio por falta de pago. Cualquier atajo al margen de la ley (cortar el agua o la luz, cambiar la cerradura con el inquilino o sus pertenencias dentro, presionarle o amenazarle para que se marche) puede volverse en tu contra y llegar a constituir un delito. El camino correcto empieza por el burofax.

Qué es el burofax por impago de alquiler y para qué sirve

El burofax es un envío postal que acredita de forma fehaciente el contenido de una comunicación, la fecha y la entrega (o el intento de entrega). A diferencia de un WhatsApp o un correo, deja constancia de que requeriste el pago y de cuándo.

En un impago de alquiler, el burofax cumple tres funciones:

  • Requerir formalmente al inquilino que abone las rentas adeudadas y, si procede, comunicarle que de no pagar se resolverá el contrato y se le reclamará la posesión.
  • Generar una prueba que podrás aportar después en el juicio de desahucio y en la reclamación de las cantidades pendientes.
  • Cerrar la puerta a la enervación: bien enviado y con antelación suficiente, evita que el inquilino frene el desahucio pagando en el último momento (lo vemos más abajo).

Precio del burofax por impago de alquiler: de qué depende

No hay una tarifa única: el precio del burofax depende del operador, de la modalidad de envío y, sobre todo, de los servicios adicionales que contrates. Como referencia meramente orientativa, un burofax completo para un requerimiento de pago suele moverse en el rango de unas decenas de euros, no de cientos; consulta siempre la tarifa vigente del operador que elijas. Estos son los elementos que más influyen:

Elemento Qué aporta Efecto en el precio
Envío básico Acredita el envío y la fecha Coste base
Certificación de texto (copia certificada) El operador certifica exactamente qué texto enviaste Suplemento; imprescindible a efectos de prueba
Acuse de recibo / prueba de entrega Acredita si el inquilino lo recibió, lo rechazó o no lo recogió, y cuándo Suplemento; muy recomendable
Número de páginas Permite incluir el detalle de la deuda Cada página adicional suele encarecer el envío
Modalidad (oficina u online) Comodidad y rapidez de gestión Varía según el operador

El consejo práctico es no ahorrar en lo esencial: un burofax sin certificación de texto ni acuse de recibo pierde buena parte de su valor, porque el inquilino podría alegar que no lo recibió o que el contenido era otro. Un texto conciso ayuda a contener el coste.

Qué debe contener el burofax

No existe un formulario oficial obligatorio, pero un burofax de requerimiento de pago bien redactado debería incluir, al menos:

  1. Identificación completa del arrendador (o su representante) y del inquilino.
  2. Datos del contrato de arrendamiento y de la vivienda arrendada.
  3. Detalle de las cantidades impagadas: mensualidades adeudadas y concepto (renta y, si el contrato lo prevé, gastos o suministros repercutidos), con su importe.
  4. Requerimiento expreso de pago en un plazo determinado y advertencia de que, si no se atiende, se ejercitarán las acciones legales oportunas.
  5. Forma de pago (cuenta bancaria), lugar, fecha y firma.

El tono debe ser claro, correcto y sin amenazas. Se trata de un requerimiento legal, no de una forma de presión: nada de advertir con cortes de suministros, visitas o cambios de cerradura.

Modelo de burofax por impago de alquiler (texto con huecos)

Modelo orientativo: sustituye los corchetes por tus datos y adáptalo a tu contrato.

Remitente: [nombre y apellidos del arrendador], con DNI [número], domicilio a efectos de notificaciones en [dirección].

Destinatario: [nombre y apellidos del inquilino], domicilio en [dirección de la vivienda arrendada].

En [localidad], a [fecha].

Muy señor/a mío/a:

Como arrendador/a de la vivienda situada en [dirección completa], que usted ocupa en virtud del contrato de arrendamiento suscrito el [fecha del contrato], le comunico que a día de hoy tiene pendientes de pago las siguientes cantidades: [mensualidades adeudadas, por ejemplo: rentas de los meses de ___ y ___], por un importe total de [importe] euros, más [otros conceptos repercutibles según contrato, si los hay].

Por medio del presente le requiero formalmente el pago de la totalidad de dicha cantidad en el plazo de [número] días desde la recepción de esta comunicación, mediante ingreso o transferencia en la cuenta [IBAN] de [entidad], indicando como concepto [referencia].

Le advierto de que, de no atender este requerimiento, me veré obligado/a a ejercitar las acciones judiciales que me corresponden, incluida la demanda de desahucio por falta de pago y la reclamación de las rentas debidas y de las que se devenguen hasta la entrega de la posesión.

Atentamente,

[Firma]

[Nombre del arrendador/a]

Guarda la copia certificada y el justificante de entrega para la demanda.

El papel del burofax en la enervación del desahucio

La enervación es la posibilidad que tiene el inquilino demandado de pagar todo lo debido y paralizar el desahucio, conservando el contrato. Es aquí donde el burofax tiene más peso práctico.

La Ley de Enjuiciamiento Civil excluye la enervación, entre otros casos, cuando el arrendador requirió el pago al inquilino por un medio que permita acreditarlo con al menos treinta días de antelación a la presentación de la demanda y el pago no se había hecho al presentarla. Tampoco cabe si el inquilino ya enervó un desahucio anterior. En la práctica:

  • Si envías el burofax y dejas pasar ese plazo antes de demandar sin que el inquilino pague, no podrá frenar el desahucio pagando después.
  • Si demandas sin requerimiento previo, o demasiado pronto, el inquilino podrá enervar pagando la deuda, y el procedimiento terminará sin que recuperes la vivienda.

Por eso importan tanto la fecha que acredita el burofax y la certificación del texto: demuestran que el requerimiento existió, qué decía y cuándo se hizo.

Cuándo enviar el burofax

Lo razonable es enviarlo en cuanto el impago se consolida (habitualmente, tras una o dos mensualidades sin cobrar y después de un intento de solución amistosa) y, en todo caso, con margen suficiente antes de presentar la demanda para que no quepa la enervación. Envíalo a la dirección de la vivienda arrendada y, si el contrato designa otro domicilio para notificaciones, también a ese.

Si el inquilino no recoge el burofax, el intento de entrega certificado en el domicilio del contrato suele valorarse como requerimiento válido, porque nadie puede beneficiarse de eludir una notificación. Aun así, no es automático: tu abogado valorará si conviene reforzarlo con otros medios, como un requerimiento notarial.

Burofax y desahucio: qué viene después

El burofax no es el desahucio: no obliga al inquilino a irse ni te autoriza a entrar en la vivienda. Solo un juez puede acordar el lanzamiento. Si el inquilino no paga en el plazo concedido, los pasos habituales son:

  1. Demanda de desahucio por falta de pago, que puede acumularse con la reclamación de las rentas adeudadas en un mismo procedimiento.
  2. Requerimiento judicial al inquilino para que pague, desaloje u oponga sus razones; si no hace nada, el juzgado puede poner fin al procedimiento sin necesidad de juicio y dar paso al lanzamiento.
  3. Juicio, en su caso, y lanzamiento (desalojo), cuyos plazos varían mucho según la carga de cada juzgado: pueden llevar semanas o meses.

Los juicios rápidos introducidos por la reforma de 2025 se dirigen a la usurpación y el allanamiento, no al desahucio de un inquilino por impago, así que no conviene dar por seguras fechas concretas.

Vivienda habitual, gran tenedor y vulnerabilidad

Cuando el desahucio afecta a la vivienda habitual del inquilino, la Ley 12/2023 por el derecho a la vivienda añade requisitos a la demanda: indicar si el inquilino está en situación de vulnerabilidad, si el arrendador es gran tenedor y, en ciertos casos, acreditar un procedimiento previo de conciliación o intermediación. Si hay vulnerabilidad acreditada, pueden activarse comunicaciones a los servicios sociales y posibles suspensiones temporales del lanzamiento. Esto no impide reclamar la deuda, pero puede alargar los plazos.

Cuándo conviene un abogado

Redactar y enviar el burofax puedes hacerlo tú, pero hacer el diagnóstico de tu caso ayuda a confirmar si estás ante un impago civil, una ocupación o un precario. Si hay vulnerabilidad, cantidades elevadas o el inquilino se opone, un abogado especializado suele marcar la diferencia. Puedes ampliar información en nuestra sección sobre inquilinos e impago.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el precio de un burofax por impago de alquiler?

Depende del operador, del número de páginas y de los servicios añadidos; la certificación de texto y el acuse de recibo lo encarecen, pero le dan valor de prueba. Como orientación, el coste total suele ser de unas decenas de euros; comprueba la tarifa vigente antes de enviarlo.

¿Es obligatorio enviar un burofax antes de una demanda de desahucio?

No es un requisito para poder demandar, pero es muy recomendable. Además de servir de prueba, si se envía con al menos treinta días de antelación a la demanda y el inquilino no paga, este pierde la posibilidad de enervar el desahucio.

¿Existe un modelo de burofax por impago de alquiler?

No hay un modelo oficial. Puedes usar como base el texto con huecos de esta guía, que recoge los elementos esenciales: identificación de las partes, contrato, deuda detallada, requerimiento de pago con plazo, forma de pago y advertencia de acciones legales.

¿Puedo enviar un correo o un WhatsApp en lugar de burofax?

Puedes, pero su valor probatorio es mucho menor: es fácil discutir si se recibió o qué decía. El burofax con certificación de texto y acuse de recibo es mucho más difícil de rebatir ante un juez.

Si el inquilino no recoge el burofax, ¿sirve de algo?

Normalmente sí: el intento de entrega certificado en el domicilio del contrato suele tener efectos. Conserva todos los justificantes del operador.

¿Un inquilino que no paga es un okupa?

No. Quien entró con un contrato de arrendamiento válido no es un okupa, aunque deje de pagar. Su situación se resuelve por la vía civil del desahucio por impago, no por la vía penal de la usurpación o el allanamiento.

Este contenido tiene carácter orientativo y no sustituye el asesoramiento de un abogado. Cada caso presenta particularidades, por lo que conviene consultar a un profesional antes de tomar decisiones y actuar siempre por cauces legales.

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