Desahucio por precario a mi expareja: cómo actuar

17 de agosto de 2026

El desahucio por precario a mi expareja es la vía legal habitual cuando dejaste vivir a tu pareja en una vivienda de tu propiedad, sin contrato ni pago de renta, y tras la ruptura no quiere marcharse. En este artículo te explicamos, paso a paso y de forma orientativa, cómo actuar sin recurrir a medidas ilegales.

Desahucio por precario a mi expareja: por qué no es "ocupación"

Es muy común confundir esta situación con la ocupación, pero jurídicamente no lo es. Cuando permitiste que tu pareja viviera en tu casa por la relación afectiva, sin firmar contrato de arrendamiento ni cobrar renta, existe lo que el Derecho llama una situación de precario: alguien ocupa un inmueble con la tolerancia del propietario, sin título que lo justifique y sin pagar por ello.

Esto significa que no estás ante un delito de usurpación ni de allanamiento de morada, sino ante un asunto de la vía civil: el llamado desahucio por precario. La diferencia es importante:

  • Allanamiento de morada (art. 202 del Código Penal): entrar o mantenerse en el domicilio habitual de otra persona contra su voluntad. No aplica aquí, porque tú le permitiste entrar.
  • Usurpación (art. 245 del Código Penal): ocupar sin autorización una vivienda vacía o segunda residencia. Tampoco aplica, porque hubo consentimiento inicial.
  • Precario (vía civil): existió permiso, pero ese permiso se ha revocado y la persona sigue ocupando el inmueble. Es tu caso.

Por eso, denunciar en comisaría por ocupación normalmente no prospera: la Policía verá que hubo consentimiento y te remitirá a la vía civil. Si tienes dudas sobre en qué categoría encaja tu situación, puedes empezar por el diagnóstico para orientarte antes de dar cualquier paso.

Paso 1: acreditar que la vivienda es tuya

La base de todo desahucio por precario es demostrar tu título de propiedad o de posesión legítima sobre la vivienda. Sin ello, la demanda no puede prosperar. Conviene reunir:

  • La escritura de compraventa o el documento que acredite tu titularidad.
  • Una nota simple del Registro de la Propiedad actualizada a tu nombre.
  • Recibos de suministros, IBI, comunidad o hipoteca a tu nombre, que refuercen que el inmueble es tuyo.

Cuanto más sólida sea la prueba de que la vivienda te pertenece y de que la otra persona no tiene ningún título (ni contrato, ni copropiedad, ni derecho de uso reconocido), más ágil suele ser el procedimiento.

Paso 2: el requerimiento previo por burofax

Antes de acudir a los tribunales, lo recomendable es dejar constancia formal de que retiras el permiso para seguir viviendo allí. La herramienta habitual es el burofax con acuse de recibo y certificación de contenido, dirigido a tu expareja, en el que:

  1. Comunicas de forma clara que la autorización para ocupar la vivienda queda revocada.
  2. Le requieres para que abandone el inmueble en un plazo razonable.
  3. Adviertes de que, en caso contrario, iniciarás las acciones judiciales de desahucio por precario.

Este requerimiento cumple una doble función: por un lado, ofrece una salida amistosa que a veces resuelve el conflicto sin pleito; por otro, deja probado ante el juez que la ocupación pasó a ser sin consentimiento a partir de esa fecha. Guarda siempre el justificante del burofax.

Paso 3: la demanda de desahucio por precario

Si tu expareja no se marcha tras el requerimiento, el siguiente paso es interponer una demanda de desahucio por precario ante el juzgado de primera instancia del lugar donde está la vivienda. En términos generales, el procedimiento consiste en:

  • Presentar la demanda con abogado y procurador, acompañando la prueba de tu titularidad y el burofax.
  • El juzgado da traslado a la otra parte para que conteste.
  • Se celebra una vista en la que cada parte expone sus argumentos.
  • Si la sentencia estima la demanda, se ordena el desalojo y se fija una fecha de lanzamiento.

Los plazos varían mucho según la carga de trabajo de cada juzgado: puede llevar semanas o varios meses. Las reformas procesales recientes buscan agilizar este tipo de desalojos, pero no conviene fiarse de una duración exacta. Tu abogado podrá darte una estimación realista según tu partido judicial.

Situaciones sensibles: vivienda familiar y menores

El escenario se complica cuando hay hijos en común o la vivienda ha funcionado como domicilio familiar. En esos casos, el uso de la vivienda puede quedar vinculado a un procedimiento de familia (medidas paternofiliales o divorcio), donde un juez puede atribuir temporalmente el uso al progenitor que quede con la custodia, con independencia de quién sea el propietario.

Por eso, si existen menores o convivencia familiar consolidada, la vía del precario no siempre es la adecuada o suficiente, y es especialmente importante contar con asesoramiento antes de actuar. Cada caso es distinto y la solución depende de tus circunstancias concretas.

Lo que NO debes hacer bajo ningún concepto

Por más frustrante que resulte la situación, hay actuaciones que la ley prohíbe y que pueden volverse en tu contra, incluso convirtiéndote a ti en responsable de un delito:

  • No cambies la cerradura mientras la persona esté dentro o tenga sus cosas allí.
  • No la eches por la fuerza ni recurras a terceros para intimidarla o "desalojarla".
  • No cortes los suministros (agua, luz, gas) para forzar su salida: se considera coacción.
  • No contrates empresas de "desokupación" que empleen presión o vías al margen de la ley.

El único camino seguro y efectivo es el judicial. Tomarte la justicia por tu mano puede arruinar tu propio caso. Puedes consultar más contenidos relacionados en nuestra sección de precario y cesiones.

Preguntas frecuentes

¿Puedo denunciar a mi expareja por ocupación?

Normalmente no, porque en su día le diste permiso para vivir en la casa. Al existir ese consentimiento inicial, no hay usurpación ni allanamiento, sino una situación de precario que se resuelve por la vía civil mediante el desahucio.

¿Es imprescindible enviar un burofax antes de demandar?

No es un requisito absoluto en todos los casos, pero es muy recomendable. El burofax deja constancia de que has retirado el permiso y de que la ocupación pasa a ser sin autorización, lo que refuerza tu posición si finalmente hay que acudir al juzgado.

¿Qué pasa si tenemos hijos en común?

La existencia de menores o de una vivienda familiar puede desplazar el asunto hacia un procedimiento de familia, donde el uso del domicilio se decide atendiendo al interés de los hijos. En estos casos es esencial el asesoramiento de un abogado antes de iniciar cualquier acción.

¿Cuánto tarda un desahucio por precario?

Depende del juzgado y de cada caso. Puede llevar desde varias semanas hasta algunos meses. No conviene fiarse de plazos exactos; un abogado podrá darte una estimación ajustada a tu situación y a tu partido judicial.

Este contenido es orientativo y de carácter general, y no sustituye el asesoramiento personalizado de un abogado. Cada situación tiene particularidades que conviene analizar con un profesional antes de tomar decisiones.