Mi expareja entra en casa sin permiso: ¿es allanamiento?

Si tu expareja entra en casa sin permiso, puede ser allanamiento de morada aunque hayáis convivido, aunque tenga llaves o incluso aunque figure como copropietaria de la vivienda. Lo decisivo no es el vínculo personal ni quién aparece en las escrituras, sino si ese domicilio es hoy tu morada y si la otra persona entra o permanece en él contra tu voluntad.

¿Es allanamiento si mi expareja entra en casa sin permiso?

Puede serlo, sobre todo si ya no vive allí. El allanamiento de morada (art. 202 del Código Penal) castiga a quien, sin habitar en ella, entra en la morada de otra persona o se mantiene dentro contra la voluntad de quien vive allí. Lo que protege la ley es la intimidad del domicilio, no la propiedad. Por eso:

  • El vínculo personal no lo impide. Haber sido pareja, cónyuge o familiar no da derecho a entrar en la vivienda donde ahora vive el otro.
  • Tener llaves tampoco. Conservar una copia de las llaves no equivale a tener permiso. Si le has dicho que no entre, o la situación deja claro que no quieres que lo haga, entrar puede ser igualmente un delito.
  • Ser cotitular no basta. Ser propietario de una parte del inmueble no autoriza a entrar en la morada de quien tiene atribuido su uso. Un copropietario puede cometer allanamiento si la vivienda es el domicilio de otra persona y no el suyo.

Hablamos de allanamiento de morada familiar cuando el conflicto surge entre personas con vínculo (exparejas, hermanos, padres e hijos adultos), y cada caso depende mucho de los hechos concretos.

Factores que influyen: sentencia de divorcio, convenio y titularidad

Para valorar si hay allanamiento, un abogado o el juzgado se fijarán sobre todo en estos elementos:

Uso atribuido en la sentencia o en el convenio regulador

En separaciones y divorcios es habitual que la sentencia o el convenio atribuyan el uso de la vivienda familiar a uno de los cónyuges (a menudo, al que se queda con los hijos). Si el uso te corresponde a ti, esa casa es tu domicilio y la otra parte no puede entrar sin tu consentimiento, aunque siga siendo copropietaria. Por eso la vivienda familiar tras el divorcio puede ser objeto de allanamiento si la expareja entra por su cuenta.

Quién vive realmente allí

Si no hay sentencia ni acuerdo, se valora quién habita la vivienda de forma efectiva, desde cuándo y si la otra persona se fue de manera clara y definitiva. Una expareja que se marchó, se llevó sus cosas y vive en otro lugar difícilmente puede alegar que sigue siendo su morada.

Titularidad y otros acuerdos

La titularidad (propiedad, contrato de alquiler a nombre de uno o de los dos) es relevante para resolver el reparto o el uso de la vivienda por la vía civil, pero no decide por sí sola si hubo allanamiento. Además, si existe una orden de alejamiento o una medida cautelar y la expareja la incumple, puede haber también un delito de quebrantamiento.

Qué hacer si tu ex entra en tu casa con llaves o sin ellas

  1. Pon tu seguridad en primer lugar. Si la persona está dentro o hay riesgo, no te enfrentes: sal, ponte a salvo y llama al 112 o a la policía.
  2. Recopila pruebas. Guarda mensajes en los que le pides que no entre o que devuelva las llaves, fotografías de cambios o daños en la vivienda, grabaciones de cámaras propias situadas en tu domicilio, testigos (vecinos, portero) y una relación de fechas y horas de cada entrada.
  3. Reúne la documentación. Sentencia de divorcio o de medidas, convenio regulador, contrato de alquiler o escritura, empadronamiento y cualquier resolución judicial sobre el uso de la vivienda.
  4. Denuncia. Puedes presentar denuncia en comisaría, ante la Guardia Civil o en el juzgado de guardia, describiendo los hechos y aportando las pruebas. Si es una situación repetida, cada nuevo episodio conviene documentarlo y comunicarlo.
  5. Pide medidas. Con asesoramiento legal se pueden solicitar medidas de protección o pedir al juzgado de familia que concrete el uso de la vivienda, la entrega de llaves o la recogida ordenada de enseres.

¿Puedo cambiar la cerradura?

Cambiar la cerradura puede ser razonable cuando se trata de tu propia vivienda habitual, el uso te corresponde y no hay nadie dentro. Aun así, conviene hacerlo con asesoramiento previo, sobre todo si la expareja es copropietaria, cotitular del alquiler o conserva pertenencias en la casa, porque un cambio unilateral puede generar conflictos en el procedimiento de familia.

Lo que nunca debes hacer es cambiar la cerradura con la otra persona dentro, impedirle salir, cortar suministros, retener sus pertenencias o recurrir a empresas de "desokupación" o a terceros para presionarla. Estas actuaciones pueden constituir delitos (como coacciones) y perjudicar seriamente tu posición. La salida siempre es la vía legal.

Si la expareja vive dentro y no se quiere ir

Es una situación distinta. Si la otra persona sigue residiendo en la vivienda, no entra en tu morada: ese también es su domicilio, aunque tú quieras que se marche. En estos casos no suele hablarse de allanamiento, sino de resolver el uso de la vivienda por la vía civil: a través del procedimiento de familia si hay matrimonio o hijos en común, o mediante un desahucio por precario si le dejaste vivir allí sin contrato ni renta y ya no tiene título para quedarse. Los plazos dependen del juzgado y pueden ir de semanas a meses.

Si no tienes claro en qué situación encaja la tuya, puedes hacer el diagnóstico para identificar tu caso y valorar los siguientes pasos con un abogado especializado.

Si hay riesgo de violencia de género

Cuando las entradas sin permiso forman parte de un patrón de control, amenazas o acoso, la situación puede encuadrarse en violencia de género o violencia doméstica, con juzgados y medidas de protección específicos. En España puedes llamar al 016, servicio gratuito y confidencial de información y asesoramiento, y al 112 en caso de emergencia. Pide también información sobre la orden de protección al presentar la denuncia.

Preguntas frecuentes

¿Es allanamiento si mi expareja es copropietaria de la casa?

Puede serlo. El allanamiento protege la morada, no la propiedad. Si la vivienda es tu domicilio, por ejemplo porque la sentencia de divorcio te atribuye su uso, la expareja copropietaria no puede entrar sin tu consentimiento.

Mi ex todavía tiene llaves, ¿puede entrar cuando quiera?

No. Tener llaves no da permiso para entrar. Pídele por escrito que no acceda y que las devuelva; si entra igualmente, guarda pruebas y valora denunciar con asesoramiento.

¿Qué pasa si entra para llevarse sus cosas?

Lo recomendable es pactar una recogida de enseres con fecha y, si hace falta, en presencia de terceros o con intervención de los abogados. Entrar por su cuenta en tu domicilio sigue pudiendo ser allanamiento.

¿Y si se trata de otro familiar, como un hermano o un hijo adulto?

El criterio es el mismo: si no vive allí y entra en tu morada contra tu voluntad, puede haber allanamiento de morada familiar. Si en cambio reside en la vivienda, el problema se plantea por la vía civil. Puedes ampliar información en nuestra sección de allanamiento de morada.

Este contenido es orientativo y no sustituye el asesoramiento de un abogado, que debe valorar las circunstancias concretas de tu caso.

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